El hotel Palace, al desnudo

Encaramada a unos tacones, la modelo Raquel Balencia aguanta como puede el viento que sopla a varios pisos de altura sobre una céntrica plaza madrileña. Atenta a las indicaciones, en un momento dado levanta los brazos y la pierna izquierda y, agarrada a un cartel luminoso, posa para el objetivo del fotógrafo. Podría ser cualquier otra…