Cuando mil millones de dólares se convierten en arte

El valor de una obra artística suele ser el resultado subjetivo de sumar el prestigio del autor, la calidad del trabajo y su originalidad. En el caso de la última instalación del artista austriaco Michael Marcovici, la cantidad está mucho más clara: mil millones de dólares, ni uno más ni uno menos. ¿Por qué? Pues porque su obra consiste en 12 palés -como los que se usan para el almacenaje- en los que se apilan 10 millones de billetes de 100 dólares. La obra “no es tanto sobre lo que se puede ver como sobre lo que se puede hacer o no con el dinero”, explica el autor.

Dado el actual estado de la economía por ahora One Billion Dollars no pasa de ser tan sólo un proyecto, aunque si algún día se hiciera realidad batiría por goleada el récord de la obra de arte más cara por su valor intrínseco. Por ahora la marca la ostenta el británico Damien Hirst con una calavera humana cubierta de diamantes titulada For the Love of God (Por el Amor de Dios).
Hasta llegar a concebir este y otro de sus trabajos artísticos Marcovici estaba al frente de Qentis Corporation, una organización que distribuía todo tipo de productos a través de eBay y que estaba considerada por esta web como uno de sus principales vendedores. Marcovici asistía a simposios para clientes organizados por eBay mientras su empresa facturaba 30 millones de euros al año. En 2006 Qentis entró en bancarrota, lo que dejó a unos 1.000 clientes indefensos sin poder recibir los productos que habían adquirido.

Antes de fundar Quentis, Marcovici había llevado una vida bastante peculiar. Dejó la escuela con 17 años para poner en marcha un negocio de análisis de mercados financieros, empresa que vendió con 23 años. A partir de entonces se dedicó durante tres años a recorrer todos los continentes practicando la escalada y luego se decidió por publicar una revista de tendencias.

El negocio de venta por Internet fue el siguiente paso aunque su bancarrota no le hundió. Más bien al contrario, le sirvió para plasmar en formato artístico sus visiones sobre la política, el estilo, la ciencia o la tecnología en un formato artístico. Aparte de One Billion Dollars, entre sus instalaciones destaca Time Sand, compuesta por 972 paquetes con 30 kilos de arena cada uno (un kilo por día). En los 18 palés de los que se componía, un total de 29.160 kilos, los suficientes para medir 81 años de vida en un reloj de arena.

Publicado originalmente en Vanitatis.com.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s